D057 Comisión de Deterioro - Formación sobre el abuso de alcohol y sustancias
Se resuelve, con la aprobación de la Cámara de ________________,
Que la 79ª Convención General ordena al Consejo Ejecutivo que tome las medidas necesarias para desarrollar un programa de formación obligatorio con respecto al abuso de alcohol y sustancias (que se renovará a intervalos designados) para todas las personas en proceso de formación para la ordenación y para todos los sacerdotes y diáconos actualmente licenciados, con el objetivo de que aquellos en proceso de formación y todo el clero
- Reciban formación sobre las resoluciones anteriores de la Convención General relativas a la discapacidad;
- Reconozcan la deficiencia; y
- Proporcionen herramientas para reportar incidentes que involucren al clero con impedimentos y eliminen las barreras que impiden a las personas reportar.
Resuelto, que el Consejo Ejecutivo considere el uso de materiales de capacitación a través de recursos disponibles públicamente sin costo alguno, como la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (samhsa.gov).
Explicación
La recomendación anterior se incluyó en el informe de la Comisión sobre Liderazgo y Discapacidad ("Comisión"), que se formó por resolución de la Cámara de Obispos el 17 de marzo de 2015. La resolución "pedía que la Obispa Presidenta nombrara, en consulta con la Cámara de Diputados, una comisión independiente para explorar las dimensiones canónicas, ambientales, de comportamiento y de procedimiento de los asuntos que implican el deterioro grave de las personas que sirven como líderes en la Iglesia, con especial atención a las cuestiones de adicción y abuso de sustancias."La Comisión emitió su informe en marzo de 2017, en el que ofrecía la siguiente definición de impedimento: "La incapacidad de ejercer el ministerio con una habilidad y seguridad razonables en virtud de una enfermedad física o mental, la embriaguez o el uso excesivo de drogas, narcóticos, alcohol, productos químicos u otras sustancias" (Informe, p. 2). La Comisión declaró que "el deterioro de los líderes, que no ha sido abordado, causa daños en el cuerpo de Cristo y más allá de él. La Comisión ha descubierto que, en muchos casos, la política eclesiástica ha impedido la capacidad de la Iglesia para intervenir, evaluar y tratar a las personas con deficiencias y atender a la comunidad lesionada" (Informe, p. 4). Al ofrecer la recomendación anterior, la Comisión concluyó que "la inversión en la creación de un programa de este tipo, que refleje la investigación actual y las mejores prácticas con respecto a la adicción y el abuso de sustancias, produciría un retorno significativo en la salud y la integridad del liderazgo de la iglesia. El programa podría seguir en parte el modelo del plan de estudios "Safeguarding" del Church Pension Group" (Informe, p. 17).